martes, 22 de noviembre de 2011

Taller "Formas alternativas y disidentes de ser Varones"

4to Taller para pensar, repensar y cuestionarnos 
y recuestionarnos!

Quiénes nos asumimos y vivimos como varones?
¿Es destino obligado del varón ser el macho hegemónico?

Sábado 26 de Noviembre - 15hs
Olga Vázquez (60 e/ 10 y 11) La Plata


Organiza 
Colectivo de Varones Antipatriarcales

viernes, 4 de noviembre de 2011

XX Marcha del Orgullo LGTTTBI


¡Festejamos nuestras sexualidades, nuestras luchas, nuestras conquistas, nuestras identidades!
Por una marcha del Orgullo LGTTTBI alegre, diversa, colorida, disidente y combativa!
Porque nuestrxs cuerpos son nuestrxs:
Ley de Identidad de Género Ya!
Aborto Legal, Seguro y Grtauito!
Basta de Crímenes Trans- Lesbo-Homofóbicos!
Moma, travesti asesinada en la ciudad de La Plata ¡Presente!
NO a la Heterosexualidad Obligatoria!
Por que los derechos adquiridos son gracias a nuestra lucha y no pertenecen a ningún gobierno!
XX Marcha del Orgullo LGTTTBI
5 de Nov. De 2011

Colectivo de Varones Antipatriarcales

lunes, 31 de octubre de 2011

Reclamo histórico ¡Todxs a las calles para que el Aborto sea Legal!


Este 1ero. de Noviembre existe la posibilidad de que pasen por las tres comisiones pertinentes los proyectos para la Legalización del Aborto en el Congreso Nacional. Existe la posibilidad histórica para que lxs legisladorxs realicen una discusión a la altura de las circunstancias: esto es discutir un tema de Derechos Humanos para las humanas, una cuestión de Salud Pública y una avanzada para defender la vida de las más de 100 mujeres que mueren por año por realizarse esta intervención en las peores condiciones, y más de 3000 de lo que va la democracia argentina.
Existe la oportunidad de que el poder ejecutivo demuestre la independencia de los sectores facistas, de los sectores antiderechos disfrazados de alguna línea política y de las corporaciones médicas. Esta oportunidad debe mostrarse en la voluntad de tratar los proyectos que regularán y garantizarán condiciones dignas para que esta práctica se realice en los hospitales públicos y privados. Darle lugar a los cinco proyectos que ponen restricciones a los abortos No Punibles, es un retroceso en materia de derechos y salud.
Quienes venimos luchando por este derecho desde diferentes instancias, organizaciones, colectivxs y movimientos, creemos que es el momento de estar en la calle para decir que el campo popular está por este derecho que es una deuda que tiene la democracia con todas las mujeres. Es el momento de que todxs aquellos sectores progresistas, que defiendan los Derechxs Humanxs, aquellxs partidxs y personalidades oficialistas y no oficialistas de demostrar que el Aborto ya no es una lucha de minorías sino una demanda de la sociedad entera.
Por eso convocamos a todas, todos, todxs y todes, a las 14hs. en Riobamba y Rivadavia, Ciudad de Buenos Aires (Anexo de Diputados) para decirle sí al Aborto Legal, Seguro y Gratuito.

Colectivo de Varones Antipatriarcales
¡Ni Machos, NI Fachos!

miércoles, 12 de octubre de 2011

El Aborto no sólo es cosa de Mujeres


El Aborto no es solo cosa de Mujeres. Los varones somos partícipes de muchas de las violencias que las mujeres viven día a día. Luchar por la Despenalización y Legalización del Aborto es sumarnos a las reivindicaciones históricas del Movimiento de Mujeres y un paso en el camino que hemos comenzado en la deconstrucción del Machismo aprehendido.
Propiciar relaciones igualitarias con las mujeres propiciando su autonomía y trabajar nuestro egocentrismo como varones, es tarea urgente para que todxs seamos libres!
Sumate a la Lucha por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito!
El taller tiene una instancia de trabajo en grupos sólo de varones y luego una instancia plenaria donde compartiremos con Mabel Bellucci, Periodista, activista feminista queer y una integrante de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito.
Sumate Varón!

jueves, 6 de octubre de 2011

ARRIBA LAS QUE LUCHAN!!!

Los compañeros que integramos el Colectivo de Varones Antipatriarcales (La Plata – Capital) queremos saludar a las decenas de miles de mujeres que se reunirán los días 8. 9 y 10 de Octubre en el XXVI Encuentro Nacional de Mujeres, en la ciudad de Bariloche.

Año a año, muchas compañeras con las que compartimos las luchas feministas y antipatriarcales, por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito, contra la violencia machista y los femicidios, contra la explotación sexual de mujeres y niñas, contra el heterosexismo y la trans/lesbo/ homofobia, se reúnen masivamente en éstos Encuentros, a compartir talleres de debate, diálogos, experiencias y movilizaciones.

Dicen que ninguna mujer vuelve igual de los Encuentros, y es lo que transmiten las compañeras de organizaciones y movimientos de base con las que construimos el cambio social día a día. Por eso, nos llena de emoción saberlas felices en la lucha, encontrándose para decirle a todos los machistas, a conservadores laicos y clericales, que pasó el tiempo de la sumisión y la pasividad de las mujeres antes las desigualdades que las aquejan, y los privilegios que otros detentan. Que mal que les pese, las mujeres están de pie y en lucha por sus legítimos derechos.

Les deseamos el mejor de los Encuentros y con cariño y respeto les decimos…
                                        
                                                ARRIBA LAS QUE LUCHAN!!!

¡NI MACHOS NI FACHOS!
COLECTIVO DE VARONES ANTIPATRIARCALES


jueves, 22 de septiembre de 2011

Bicicletada por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito en La Plata!



¿Por qué Elegimos Elegir?

Despenalizar y legalizar el aborto es reconocer que no hay una única manera válida de enfrentar el dilema ético que supone un embarazo no deseado. Es reconocer la dignidad, la plena autoridad, la capacidad y el derecho de las mujeres para resolver estos dilemas y conducir sus vidas de forma autónoma.

La legalización no obliga a ninguna mujer a practicar el aborto. Las mujeres que no lo aprueben pueden sostener sus convicciones, de igual manera que aquellas que lo admiten deben poder actuar según su conciencia. Exigimos, entonces, que el Estado garantice las opciones, el acompañamiento y una alta calidad de atención a las mujeres, sea cual fuere la decisión tomada frente a un embarazo, sin imponer valores morales o creencias religiosas particulares a toda la población.

La Clandestinidad del aborto, aún para aquellas mujeres que pueden hacerlo de una forma segura, las somete a todas por igual a una política que las infantiliza negándoles autonomía soberanía que todo ser debe ejercer en tanto derecho humano incuestionable. No podemos hablar de igualdad de derechos si como personas no tenemos la posibilidad de determinar de manera autónoma, libre y voluntaria las decisiones sobre nuestras vidas y nuestros cuerpos. Un estado que se diga democrático debe garantizar el acceso a la información sobre sexualidad y reproducción, y a la prestación de servicios que garanticen la posibilidad de decisión de las personas; ya que las decisiones que afecten al cuerpo y vida de las humanas, en este caso, solo pueden ser tomadas por las afectadas.

Actualmente en nuestro país se realizan un promedio de 500.00 abortos al año, lo que evidencia que la penalización es una política ineficaz para evitarlos. Lo único que logra es que las mujeres recurran a esta práctica en clandestinidad, con la consecuencia de que más de 100 mujeres mueran anualmente, y otros centenares sufran daños irreversibles. El acceso a un aborto seguro es muy costoso, además de clandestino, por lo que las víctimas fatales suelen ser mujeres pobres y sin recursos. En este sentido, entendemos que legalizar el aborto es estar a favor de la vida, y es una política de Derechos Humanos y justicia social.

La campaña por la legalización plantea un abordaje integral, exigiendo educación sexual y acceso a métodos anticonceptivos para prevenir los embarazos no deseados, pero sabemos que por situaciones de desconocimiento, abuso, violencia, y variedad de circunstancias no previstas, seguirán existiendo mujeres y niñas que queden embarazadas de forma involuntaria, y la única política eficaz para que sus vidas no corran riesgo, es permitirles acceder a una interrupción segura de la gestación.

Por todo ello, Elegimos Elegir:
EDUCACIÓN SEXUAL para decidir, ANTICONCEPTIVOS para no abortar,
ABORTO LEGAL, SEGURO Y GRATUITO para no morir.

Bicicleteada por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito
Domingo 25/ 09 - 15hs. Desde Pza. Italia -  La Plata

Contacto de prensa
(0221 - 155773327)

28 de Septiembre. Día por la Despenalización del aborto en América Latina y el Caribe

martes, 13 de septiembre de 2011

Una Ley para la vida!

 Derecho al aborto Legal, Seguro y Gratuito
Comunicado de Varones por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito.
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Frente al llamado a reunión de Comisión de Legislación Penal, para el día 27 de septiembre, a debatir diferentes proyectos sobre reformas del artículo 86 del código penal, y sumado a estos el proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo elaborado por la  Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, nos vemos en la necesidad de expresar:

Que abrir un debate legislativo sobre el actual artículo 86 del Código Penal es una clara estrategia política para OBSTACULIZAR el tratamiento de una ley que legalice el aborto en la Argentina. Para hacer cumplir los abortos que actualmente son legales existe la “Guía técnica para la atención integral de los abortos no punibles” elaborada por el Ministerio de Salud de la Nación que debe elevarse a rango de Resolución Ministerial, junto con el desarrollo de un plan para su efectiva implementación en todo el país. La aplicación de esta Guía es una política de salud pública, responsabilidad del Poder Ejecutivo, que no requiere de ninguna intervención del poder legislativo para ser efectiva.

Que legalizar y despenalizar el aborto, como propone el Proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), es laherramienta más eficaz para respetar la universalidad, la no-discriminación, y la autonomía de las mujeres como ciudadanas con derechos, que deben ser garantizados por el Estado. Mientras que el aborto siga siendo clandestino, seguirá representando un peligro de muerte para las mujeres más pobres y menos informadas, y seguirán habiendo muertes evitables por abortos en nuestro país.Este es el compromiso que deben atender nuestros representantes legisladoras/es: el compromiso de debatir una ley de aborto legal que proteja a las 500 mil mujeres que cada año recurren a esta práctica. 

 Tal como lo han recomendado representantes de diferentes Organismos Internaciones de Derechos Humanos legalizar el aborto es el único camino para reducir drásticamente la mortalidad de mujeres por gestación.

Como Varones por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito, renovamos nuestro compromiso con la lucha incansable de las mujeres por conquistar su derecho a decidir sobre sus cuerpos y sus vidas. Las mujeres y niñas no pueden seguir muriendo mientras otros juegan con los tiempos electorales y maniobras distractivas.

Una vez más exigimos a nuestras y nuestros representantes en el Estado: Educación sexual para decidir, Anticonceptivos para no abortar, Aborto legal para no morir.

Contactos:
Luciano Fabbri  (La Plata):  0221 15 5984321
Leandro Ferrón (Mendoza): 0261 15 5261045

lunes, 22 de agosto de 2011

Jornada a cuatro años y medio del Femicidio de Sandra Ayala Gamboa



Hoy, 22 de Agosto, se realizó en el edificio perteneciente a ARBA (Agencia de Recaudaciòn de Buenos Aires/ La Plata) una nueva intervención cultural y artística a 4 años y medio del Femicidio de Sandra Ayala Gamboa. 
La coordinadora Sandra Ayala Gamboa y muchos compañeros y compañeras estuvimos interviniendo nuevamente el edificio donde fuera encontrada Sandra en Febrero del año 2007.
Durante este año, luego de que hayan arrestado al supuesto violador de Sandra, se ha atentado contra los diferentes carteles que han estado pegados en el edificio que hacen mención al femicidio de Sandra. Primero sacaron una madera que estaba clavada en la puerta principal del edificio que decía: "Aquí fue asesinada y violada Sandra Ayala Gamboa". Y también retiraron con total impunidad la imagen de la cara de Sandra que estaba en una de las ventanas.
Hoy volvimos a estar presentes todas y todos para que quede claro que hasta que no haya Justicia, hasta que todos los responsables políticos e intelectuales estén presos, seguiremos estando en calle 7 haciendo visible la impunidad machista del Poder Judicial y el Estado Provincial.

No queremos santuarios para Sandra ¡Queremos Justicia!
Sandra Ayala Gamboa, PRESENTE!
¡Ni Un Femicido Más!

domingo, 7 de agosto de 2011

El Machismo Mata

Mientras hoy se espera la sentencia del Juicio que se realizó en Córdoba por el asesinato de Natalia "la Pepa" Gaitán, compañerxs de la Colectiva LesboFeminista "Malas como las Arañas,  "Las Furiosas" y otrxs sueltxs, realizaron un mural en la Ciudad de La Plata en las paredes de la Facultad de Bellas Artes.
Natalia fue asesinada por Lesbiana. El asesino, Daniel Torres, es padrastro de la novia de Natalia y nunca la aceptó como pareja de su hijastra. Torres asesinó de un tiro por la espalda a Natalia el 6 de Marzo de 2010.

En este link podés leer las crónicas del juicio realizadas por Fabiana Tron
http://www.rimaweb.com.ar/articulos/columnas/fabiana-tron/
http://www.facebook.com/note.php?note_id=10150331808135733
Aquí podés conocer la historia de de este Crímen de Odio
http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/soy/1-2058-2011-07-22.html

¡El Machismo Mata!
¡No a la heterosexualidad Obligatoria!
Natalia Gaitán PRESENTE!

lunes, 1 de agosto de 2011

Ciclo de Talleres VARONES "entre comillas y entre preguntas"

Este sábado 6 de Agosto se realizará el Primer Taller "La Masculinidad Interrogada, los Varones en el Sistema Patriarcal" de este Ciclo. El lugar será en la Casa de Socialismo Libertario (CABA) ubicado en Ferrari 243 a partir de las 15hs.
La modalidad es de taller, tranqui, con ganas de poner el cuerpo y reflexionar qué tipo de varones estamos siendo, qué otro tipo de varones podríamos ser. Todo en un ámbito de solidaridad, fraternidad, cariño y con muchas ganas de deconstruirnos.
Hay transformaciones que empiezan por casa, ahora es cuando compañero, te esperamos!

sábado, 2 de julio de 2011

Repudio de Varones por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito por la Campaña “Maldita decisión”

En los últimos días pudo verse una foto dónde la modelo Natalia Fassi posa “a favor de la vida”, luciendo un embarazo avanzado, con la palabra “Vida” pintada en su panza, dos jeringas presionando su vientre y sangre chorreando por su entrepierna, en una clara condena sensacionalista a la práctica de interrupción voluntaria de un embarazo.

“Estoy muy contenta que una futura mamá haya tomado la decisión de defender la vida de una manera tan creativa, que se haya animado a dar este mensaje tan fuerte para concientizar a las chicas a no pasar por el sufrimiento de un aborto”, dice en su web la diputada nacional Cynthia Hotton, conocida por su oposición a la ley de matrimonio igualitario y al proyecto de ley de interrupción voluntaria del embarazo, entre otras políticas de ampliación de derechos.

Esta modalidad de “generar consciencia” no es creativa ni novedosa, sino que se inscribe en las estrategias a las que tradicionalmente recurren los sectores anti-derechos; establecen una falsa antinomia entre mujer madre y mujer que aborta, como si èstas últimas no pudiesen ser madres ya, o desear serlo en un futuro. Todo ésto, acompañado de imágenes sensacionalistas de fetos descuartizados y mujeres ensangrentadas, que poco tienen que ver con las situaciones reales de las mujeres que atraviesan la experiencia de interrumpir un embarazo, al menos cuando éste se realiza en condiciones seguras.

“A través de las imágenes Natalia logra ilustrar lo que, desde Valores para mi País, venimos impulsando, que el aborto es una práctica que perjudica física y psicológicamente a la mujer y le trae consecuencias que en muchos casos son irreversibles”, dice la diputada que representa al conservadurismo religioso en el Congreso Nacional.

La campaña que presenta Fassi, tergiversa la realidad del reclamo por la legalización del aborto, ya que esta práctica no se lleva adelante en un estado avanzado de gestación como el que la modelo representa (tiene 8 meses y medio de gestación real), ni supone de por sí, el sufrimiento físico (ni emocional) que esa imagen intenta transmitir, apelando a la mentira y al miedo, pilares del oscurantismo al que Cynthia Hotton comulga.

El sufrimiento que ésta imagen intenta representar, es en todo caso, el que atraviesan las mujeres que no tienen acceso a un aborto seguro, que recurren a métodos invasivos y de alto riesgo, en etapas avanzadas de la gestación, y que aún en contextos de clandestinidad arriesgan su vida porque SU sufrimiento pasa por seguir adelante con un embarazo que nunca desearon.

Esas mujeres, no necesitan que alguien se arrogue la autoridad moral de bendecir o maldecir su decisión, sino de un Estado que responda por los derechos humanos de las mujeres y arbitre las medidas necesarias para su real acceso a políticas de salud que garanticen su integridad y autonomía.

Y esto sólo se logrará cuando el Congreso Nacional debata y apruebe el proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, y el Estado Nacional garantice su efectivo cumplimiento a lo largo y ancho de nuestro país, para que las mujeres como Natalia Fassi puedan elegir ser madres, y las que deciden no seguir adelante con un embarazo, no mueran en el intento, como sucede diariamente en nuestro país.


Educación sexual para decidir, Anticonceptivos para no Abortar,
Aborto Legal para no morir.

viernes, 27 de mayo de 2011

¡Elegimos, Elegir!

Los Varones Antipatriarcales nos sumamos a la lucha histórica del Movimiento de Mujeres y Feministas para que el Congreso sancione la Ley de Interrupción voluntaria del embarazo impulsada desde la Campaña Nacional, entendiendo que la misma es una deuda de la Democracia que todavía niega a las mujeres la soberanía sobre sus cuerpos y la decisión autónoma sobre sus vidas.

¿Por qué elegimos Aborto Legal, Seguro y Gratuito?

Porque a pesar de la penalización, el hecho es que las mujeres abortan. En nuestro país se realizan aproximadamente 500 mil abortos al año.

Porque la penalización lejos de defender la vida multiplica las muertes, siendo 400 las mujeres que pierden la vida anualmente por abortar en condiciones inseguras.

Porque es el Estado el responsable de terminar con el negocio millonario de las corporaciones médicas y farmacéuticas alrededor del aborto clandestino, y de gobernar en forma independiente de los fundamentalismos religiosos, garantizando el efectivo cumplimiento de los derechos de todas las humanas.

Porque el acceso al aborto es una cuestión de derechos, y la distribución de derechos es una cuestión de poder.

Entonces deberíamos preguntarnos ¿Quiénes ejercemos el poder sobre las mujeres, negándoles la soberanía sobre sus cuerpos?

¿Por qué los varones deberíamos involucrarnos en esta lucha?

Por que como Varones debemos responsabilizarnos del lugar que ocupamos en el Sistema Patriarcal, realizando un profundo cuestionamiento de nuestra Masculinidad Hegemónica y de los privilegios que su ejercicio supone.
Porque la vivencia de la sexualidad masculina, como fuente de poder, se combina con una gran irresponsabilidad por la creencia de que el cuidado corresponde “naturalmente” a las mujeres, y la idea de que las consecuencias de no cuidarse no afectan a los varones. Esta omnipotencia se traduce en prácticas de riesgo y también de violencia.
Porque la empatía con una lucha de la que históricamente estuvimos al margen, habilitaría la posibilidad de deconstruir el egocentrismo y la indiferencia ante el dolor de nuestras pares.

Ni Machos, Ni Fachos
Elegimos Elegir
Aborto Legal Seguro y Gratuito

Colectivo de Varones Antipatriarcales

Este 31 de Mayo nos concentramos en Plaza dos congresos a las 18hs. para reclamar el tratamiento de la Ley de Interrupción Voluntaria del embarazo.

varonesantipatriarcales@gmail.com
colectivodevaronesantipatriarclaes.blogspot.com
www.facebook.com/colectivodevaronesantipatriarcales
Twitter/@nimachonifachos

miércoles, 18 de mayo de 2011

28 de mayo -Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres


Acto y Festival
 31 de mayo, 18 hs. Plaza de Los Dos Congresos 
Ciudad de Buenos Aires
“Aborto Legal, una deuda de la democracia”

La Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito y numerosas organizaciones convocamos a manifestarnos para la discusión y aprobación del Proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo.
Contaremos con la presencia de artistas populares y el testimonio de legisladoras/es, personalidades de la cultura, intelectuales, periodistas, dirigentes sociales y políticos,  muchos de ellos firmantes del proyecto y de la solicitada por el aborto legal que se publicó el 8 de abril de 2011.
El aborto legal es un tema central de respeto a los derechos humanos y la salud de las mujeres. Su penalización y su ilegalidad no impiden que se practiquen alrededor de  500.000 abortos por año y el hecho de que no estén garantizadas condiciones sanitarias dignas, seguras y gratuitas profundiza la inequidad y hace que mueran mujeres, en general jóvenes y pobres, en nuestro país.
Es por eso que en convocamos a este acto y festival artístico para sumar voluntades para que el 2011 sea el año del aborto legal en la Argentina.
EDUCACION SEXUAL PARA DECIDIR. ANTICONCEPTIVOS PARA NO ABORTAR. ABORTO LEGAL PARA NO MORIR

Contactos:  Cecilia Lipszyc 15 4175 0007; Florencia López 15 3196 2575; Martha Rosenberg 15 588 7443; Olga Cris tiano 15 6647 8457

lunes, 9 de mayo de 2011

Caso de Homofobia en Oberà Misiones

Las Bestias estàn sueltas
Publicado en SOY/ Pàgina 12/ viernes 6 de Mayo de 2011
En la localidad de Oberá, provincia de Misiones, el artista plástico Maximiliano Zúñiga fue detenido arbitrariamente en una discoteca, salvajemente golpeado y violado en una celda con la anuencia de los policías de turno en la comisaría zonal. Toda esta violencia, que está siendo denunciada a pesar de las intimidaciones, pone de manifiesto lo peligroso que resulta que todavía haya fuerzas de seguridad provinciales habilitadas mediante códigos contravencionales para detener a las personas sin motivo o aludiendo a opinables razones morales, como sucede también en Córdoba o Catamarca.
Por Diana Sacayán
Maxi, contame algo de vos, cómo y cuándo llegaste a Argentina, con qué proyectos...
—Tengo 37 años y llegué a Argentina en febrero del año 2010, luego de haber postulado para un cupo universitario en la Embajada de Argentina en Chile, estuve estudiando profesorado en Artes Plásticas mención Muralismo en la Universidad Nacional de La Plata durante un semestre y después me trasladé a la provincia de Misiones a cursar el taller de extensión de Cerámica de la Facultad de Artes y Diseño de la Universidad Nacional de Misiones. Conjuntamente tomé clases de telar de peine e impartí clases de técnicas textiles en el Departamento de Capacitación del Municipio de Oberá y en el Centro de Desarrollo Sustentable Mama Roja. Vine aquí en busca de mejor calidad de vida, tranquilidad, crecimiento personal y para adquirir nuevos conocimientos en cerámica, ya que se complementa con mi trabajo textil. Este año 2011 comencé la carrera de Tecnología Cerámica en la UNM. Lamentablemente mis proyectos personales y sueños en estas tierras se vinieron abajo por un hecho que va a dejar una profunda huella en mi historia personal.
¿Qué fue lo que pasó?
—Fuimos a bailar con mi hermano, César, y un amigo chileno, Claudio, que vino a visitarnos. Habíamos llegado a la discoteca Glam como a las tres y media y a las cinco fui detenido por una policía acompañada de dos colegas, quienes me acusaron falsamente de haber tirado un vaso de cerveza a una chica. Mi hermano y mi amigo les pidieron a los policías que no me llevaran detenido, que nos retiraríamos a nuestra casa en remis. De todos modos, los dos policías hombres me llevaron en la patrulla sin ningún tipo de resistencia por mi parte, más que apelar a la injusticia, a la corrupción, al maltrato, a las injurias, calumnias y a su abuso de poder.
¿Qué pasó cuando llegaste a la comisaría?
—Me tomaron datos y me golpearon en la cabeza dejándome inconsciente (era de noche, el lugar en donde me golpearon era oscuro y sólo recuerdo los golpes que me tiraron inmediatamente al piso), quedé con heridas en la mano izquierda posiblemente causadas por pisadas u objetos cortantes, heridas e hinchazón en el codo izquierdo, dolores internos en la espalda, coxis y piernas (existen fotografías y certificado médico que prueban lo que digo). Media hora después, cuando estaba semiinconsciente, me metieron al calabozo y en algún momento ingresaron a un adulto a la misma celda en que yo estaba. La policía le dijo a este hombre, claramente: “Allí tienes un puto para que te cojas”.
Yo estaba en estado de shock y muy dolorido por los golpes, por ende no pude pedir ayuda y aunque lo hubiese hecho los policías no hubieran hecho nada para detener el abuso. Estoy seguro de que fue a propósito el ingreso del reo a mi celda; la ignorancia, el odio y la estupidez humana a veces no tienen límite.
Por el ruido de la puerta metálica de la celda y las palabras del policía recuperé la conciencia y entendí lo que estaba pasando. Un preso me violó, un tipo del cual solo recuerdo el olor, ya que la celda era lúgubre y ni siquiera tuve oportunidad de verlo.
Sería estúpido preguntar qué sentís después de semejante situación.
—En este momento siento que mis derechos humanos fueron totalmente pisoteados creando una huella imborrable en mi historia personal, fue revivir la historia de mi tío muerto tras recibir golpes por parte de la policía en tiempos de dictadura en mi país. Jamás viví un hecho tan violento en contra de mi integridad como persona, violencia injustificada y un post trauma de paranoia y fobia a los lugares públicos.
¿Presentaste formalmente tu denuncia, hay una causa judicial?
—La causa está a cargo del juez de Instrucción II, Horacio Alarcón, pero además busqué apoyo en distintos organismos sin mucha suerte. El asesor legal de la universidad, en otras palabras, me dijo que los hechos quedarían impunes y que sería mejor regresar a mi país, inclusive me cuestionó el porqué de mi decisión de estudiar en Misiones. Que una vez que mi caso saliera a los medios de prensa iba a comenzar la persecución de la policía. Y así fue, fui amedrentado y hasta hubo un disparo contra la puerta de mi domicilio.
Es como una película de terror lo que te toca vivir.
—Es absolutamente increíble la situación que estoy viviendo aquí, en estos momentos soy doblemente víctima y me encuentro en total desamparo y desprotección, ya que los llamados a cuidar por mi integridad física son los propios policías. Recién 10 días después de mi denuncia en ese organismo fui contactado por la Delegación Misiones del Inadi para ofrecerme asistencia psicológica. La verdad es que sólo me siento apoyado realmente por la organización LGBT Misiones.
¿Ya conocías a esa organización?
—No, ellas se enteraron a través de militantes sociales de mi caso e inmediatamente me brindaron todo su apoyo. Que me ayuda a superar el miedo en el que vivo. Porque ahora me siento amenazado, estoy escondido y tuve que dejar mis estudios. Pero no pienso irme de Misiones.
¿Se te cruzó por la cabeza regresar a Chile?
—Sí, la verdad que sí. Pero decidí quedarme para dar la cara y seguir la denuncia para que esto no quede impune. Porque en el interior es totalmente distinto a Buenos Aires, cuando el año pasado se hizo una manifestación de apoyo al matrimonio igualitario que sumó unas 50 personas, fueron corridas a golpes por militantes católicos. Y según me contaron las chicas de LGBT, hace dos años hubo un hecho muy grave: el asesinato de un psicólogo de la CTA que también era gay. Y también el homicidio de una joven travesti de 22. Lo que me pasó a mí no es un hecho aislado, sino que responde a un contexto social que protege a los agresores

domingo, 1 de mayo de 2011

260 razones para no callar

En el año 2010, 260 mujeres fueron asesinadas en la Argentina producto de la violencia machista, ejercida por varones cercanos a ellas. La violencia de género no sólo está cobrando mayor visibilidad, sino que también crece como reacción masculina ante la pérdida de poder y privilegios. 

Como parte de esta mayor visibilidad los varones podemos reaccionar de varias maneras. Modificando nuestras  prácticas cotidianas, intentando llevar adelante la igualdad en los hechos. O sacar provecho de ésta situación, poniéndonos como actores estéticos de una lucha que poco nos modifica e interpela. Así aumenta nuestro protagonismo y nuestro ego, cambiando las formas de un privilegio que sigue intacto.  
La iniciativa de “260 Hombres contra el Machismo”[1] a primera vista podría verse como “un aporte más”, “que visibiliza” y “suma”,  no es más que los efectos no deseados de las luchas que genuinamente llevamos otros, otras y otrxs en el camino de la emancipación de la dominación hetero-patriarcal.
Desde el Colectivo de Varones Antipatriarcales (LP) no creemos que nuestro lugar en la lucha antipatriarcal deba ser desde el acompañamiento silencioso. Entendemos a las mujeres feministas como el sector más dinámico de la lucha contra el Patriarcado, pero no como el único sujeto que pueda plantearse la lucha contra el machismo, la misoginia, la homo-trans-lesbofobia.
En ese sentido es que nos sumamos a éstas luchas con vocación de generar articulaciones desde la base, construyendo un nosotrxs diverso, conscientes de que ocupamos una posición de poder que debemos abandonar y cuestionar, pero también conscientes de que para ello debemos hacerlo sin medias tintas, apasionadamente, rompiendo con el modelo masculino de referencia ante los ojos de una sociedad que también nos pretende normativizar a los varones. 
La denuncia de la violencia de género, los nombres y rostros de las mujeres asesinadas en la Argentina, no pueden ser utilizados para cazar subsidios, hacer campaña electoral o para crear “chapa” como el tal “Instituto Nacional de Hombres contra el Machismo”. De momento, sólo conocemos su nombre por algunos medios, pero nos preocuparía saber que allí se destinen fondos públicos cuando la flamante ley de erradicación de la violencia hacia las mujeres tiene un presupuesto vergonzoso.
Deconstruir la masculinidad hegemónica, supone convicción, no conveniencia. Gatopardismos masculinos como el Bruera, intendente de una ciudad dónde brotan prostíbulos como soja en la pampa, son los que confirman la necesidad de lo que Alicia Puleo llamó la “hermenéutica de la sospecha feminista”. 
Hasta de nosotros sospechamos, por eso no callamos. 
Ni machos, Ni Fachos. Oportunistas tampoco.
[1] Algunos videos dónde puede apreciarse “el contenido” de la iniciativa.  http://www.youtube.com/watch?v=Nl8-EOD3MkQ&feature=player_embedded#at=20

martes, 26 de abril de 2011

Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito

¿Quiénes son esas mujeres?

Por Martha Rosenberg - Publicado en Abril 2011en http://www.topia.com.ar
1. Todos los años, en nuestro país, alrededor de 500.000 mujeres resuelven la crisis subjetiva provocada por un embarazo que no pudieron evitar y que no están en condiciones objetivas o subjetivas de llevar a término, mediante su interrupción voluntaria. Son los embarazos que llamamos no deseados, involuntarios, inesperados, no planificados, inoportunos, insostenibles. Llamémoslos como los llamemos, la constante es el prefijo “in” o el adverbio “no” que niegan su posibilidad de continuar el proceso que los conduciría hasta ser otra cosa que un embarazo. Medio millón de mujeres resuelven por medio del aborto, el conflicto dilemático causado por un embarazo involuntario. Se sustraen así del cumplimiento del mandato social de la maternidad, que la postula como destino naturalizado para toda mujer y para todo embarazo. Corroen con su práctica el ideal de femineidad maternal y socavan la creencia en la redención de la actividad sexual pecaminosa por la santidad de la procreación. Para estas mujeres, lo que se predica desde los púlpitos como “cultura de la muerte”, se revela, por el contrario, como condición de una vida posible para sí mismas y para sus otros más cercanos (las más de las veces, sus hijos o hijas de corta edad).

Las posturas religiosas fundamentalistas construyen un otro simétrico y privilegiado en donde solo existe un proyecto biológico mudo que podría ser el sustrato del proceso de humanización si, y solo si, hubiera un deseo de hijo que acompañe y que infunda en esa realidad biológica un espíritu de continuidad y trascendencia de la propia vida, y del vínculo fecundante del que es resultado.
El deseo del Otro, materializado en el proyecto institucional de la iglesia católica[1] de disciplinar la sexualidad –en particular la de las mujeres – bajo el paraguas de la reproducción, no basta para inspirar efectivamente en cada embarazo, un proyecto de maternidad. Ni hablar del proyecto de paternidad según el supuesto canon de “la familia tipo”, cada vez menos “tipo” y menos abarcada por el artículo “la”.
Cuando en ocasión de un embarazo involuntario, se decide un aborto, surge en acto una conciencia crítica de los modos socialmente codificados de pensamiento y conducta, que subvierte los valores dominantes, ahora en crisis, abriendo espacios de posibilidad a nuevas posiciones subjetivas, en un nomadismo que no solo desplaza a las protagonistas de su situación de subordinación, sino que reformula el paisaje en el que transcurre la acción.[2] En estas transformaciones, que se significan de manera singular, se inscriben tanto valores positivos como negativos, que deberán ser elaborados con los recursos simbólicos disponibles para cada persona y pasarán a formar parte de su biografía, es decir, de su identidad. El “yo aborté” enuncia la asunción de responsabilidad por las propias acciones y detiene el borramiento de la imagen bifronte del poder femenino: dar la vida gestando y pariendo un hijo, o no darla. Este es el poder que está en juego en el derecho al aborto y, por lo tanto, en el control de la reproducción de la especie humana, inescindible de la reproducción de la vida social. La inveterada práctica del aborto, como escena transhistórica del poder femenino, subyace a la espesa capa de silencio y ocultamiento que impone la conservación de la potestad patriarcal misógina sobre las vidas y los cuerpos.

2. Una perspectiva histórica del procesamiento político del derecho al aborto 
La primera solicitada del Foro por los Derechos Reproductivos, que publicamos en 1993[3] se titulaba: “ABORTO ¡BASTA DE SILENCIO!” Desde entonces, se ha construido un movimiento, que, con altibajos que no impiden su continuidad, ha horadado ese silencio y enuncia en voz alta y colectivamente la demanda por la legalización y la descriminalización de las mujeres que abortan. Y las articula a las condiciones imprescindibles para la prevención del embarazo involuntario y el aborto: educación sexual para decidir y anticonceptivos para no abortar.
Desde la interjección ¡basta! se ha construido una voz colectiva y plural que interviene en la actual escena política.
En su declaración inicial a comienzos de 2005, la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito afirma: “La clandestinidad del aborto no impide su realización, aumenta los riesgos y atenta contra la dignidad de las mujeres y de toda la sociedad. No queremos ni una sola muerte más por abortos clandestinos”.
Aunque ha habido algunas oscilaciones, la mortalidad por gestación no desciende de manera significativa, e incluso ha aumentado en el último registro (2009) a 5,5 por 10.000 nacidos vivos[4]. Desde entonces, 2.500.000 abortos clandestinos han sido vividos por las mujeres, enfrentando la criminalización que las amenaza. Ya han muerto en ese período, a causa de abortos mal realizados, alrededor de 500 mujeres. Esta deuda social, que se sostiene al precio de la libertad, la vida y la salud de todas las mujeres y que las segrega y vulnerabiliza en función de la carencia de recursos económicos y culturales, debe ser pagada. Por eso, la legalización del aborto es una deuda de la democracia[5].
Retomando la realidad del aborto: todos los años, medio millón de mujeres afirman en el acto de abortar, su determinación de dar a sus vidas un sentido propio que resiste los patrones compulsivos de identidad femenina, que instituyen la maternidad como mandato. Contribuyen así –concientemente o no – a) a subvertir la idea del cuerpo femenino al servicio de la reproducción biológica y la crianza de tradición pecuaria y pastoral, b) a instituir el derecho a la maternidad elegida libremente.
Un componente indispensable de la maternidad elegida libremente es que exista la posibilidad del aborto legal y seguro. El derecho a la interrupción voluntaria del embarazo califica éticamente la maternidad asumida. Construye humanidad para las mujeres, para sus hijxs y para toda la sociedad.
La Campaña por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito –movimiento federal y políticamente plural, originado en la tradición feminista de lucha por la autonomía de las mujeres, los Encuentros Nacionales de Mujeres, y en las grandes movilizaciones populares del 2001-2002– se ha hecho cargo de transformar la práctica del aborto, habitualmente ocultada y silenciada, producto de una resistencia individual a imposiciones culturales, en soporte social de un movimiento de reivindicación de los derechos y la dignidad de las mujeres, que abarca muchos más actores sociales que sus protagonistas.

3. No me voy a centrar en la prevención de la práctica del aborto, que es uno de sus objetivos y que forma parte de sus consignas, ni en los aspectos legales, sino que trataré de reflexionar sobre la significación del aborto como síntoma social.
Con frecuencia se reduce a las mujeres a la condición de víctimas de las situaciones que las llevan a esa determinación, olvidando que son protagonistas y agentes de un cambio en las relaciones sociales de género. Desde una posición heterosexual – que es la de la mayoría de las mujeres que recurren al aborto – resisten el concepto de que la sexualidad potencialmente fecunda debe ser validada o pagada con la reproducción. No prestan su cuerpo al concepto de maternidad como sacrificio y destino femenino inexorable. Encuentran una forma de enfrentar un embarazo involuntario y tomar una decisión, que les resulta preferible a una maternidad que no desean o que no pueden asumir.
Ya sea con certeza o con ambivalencia, tomar la decisión de interrumpir un embarazo, nunca es fácil. Y mucho menos en condiciones de clandestinidad y condena social, que equivalen a enfrentar, real e imaginariamente, el riesgo de la propia muerte.
En la decisión de abortar, la vida que está en juego, la que se apuesta, no es la del embrión, que todavía no es sujeto de su vida biológica ni de los vínculos en los que se desarrolla, sino la de la mujer: un sujeto pensante y actuante, encarnado e histórico, con vínculos socio-sexuales y emocionales establecidos y actuales, con funciones sociales, familiares, con proyectos y con pasado propio, que ha decidido que no promoverá a sujeto humano al embrión que porta. No se constituye humanidad sin esta mediación decisiva por el deseo de la madre. 

4. La acción de interrumpir un embarazo, que se revela en las estadísticas como persistente y extensamente difundida –500.000 abortos contra 700.000 nacimientos anuales– se podría considerar políticamente irrelevante en relación con las formas políticas convencionales, dado que permanece oculta la mayor parte de las veces en la intimidad de la escena privada. A pesar de que es una decisión de la máxima importancia, su privacidad permite que la acción quede banalizada y replegada en un limbo ético, en el cual evitar las represalias (por medio del secreto y el silencio), impide al mismo tiempo desplegar la plenitud de sus efectos políticos: - Ejerzo soberanía sobre mi vida. No permito que me sometan a planes o designios que no sean míos (el del violador, el de las políticas de salud ineficientes, el de la privación de educación y de educación sexual, el del ejercicio de mi sexualidad en el brete del sometimiento a la función reproductiva.)
En ese sentido, la interrupción voluntaria del embarazo es un acto logrado de sustracción del propio cuerpo a un destino heterónomo. Y tal vez es por eso que las mujeres no se detienen ante la criminalización, como tampoco lo hacen las creyentes católicas, que son una mayoritaria proporción de quienes lo practican aunque sea un pecado grave. Las cifras de abortos en Latinoamérica, el mayor continente católico, son proporcionalmente de las más altas del mundo[6]. Marcela Lagarde, destacada antropóloga feminista mexicana, afirma que para muchas mujeres, es la primera decisión autónoma que toman en su vida. Y que la lucha por el derecho al aborto es la batalla por la humanización de las mujeres. [7]
Este carácter de sustracción del cuerpo femenino al mandato patriarcal es un motivo para la férrea oposición, no sólo en la cúpula eclesiástica, sino de los sectores conservadores que desde el poder tienen que asegurarse el dominio sobre la reproducción social. Una de cuyas bases necesarias es el poder que otorga a las mujeres su capacidad biológica de dar vida, como condición del sostenimiento de las estructuras sociales de reproducción. Reproducción que no es unidimensional: relaciones de género, familia, producción de fuerza de trabajo, distribución de la riqueza, todo se reproduce. Tanto los cuerpos, como las relaciones en las que se construyen.
Para las mujeres el dominio de sus cuerpos, el avasallamiento de sus proyectos por el poder patriarcal, la oscuridad totalitaria, son encarnados hoy, no tanto en los varones singulares, cada vez más sumidos y consumidos en la fuga de la pesada carga de tener y sostener el falo, como en la institución de la Iglesia vaticana y el Estado.

5. Paradójicamente, interrumpir un embarazo, impedir un nacimiento, proyecta un futuro para alguien, cuyo “credo –como dice H. Arendt- consiste en negar los valores positivos vigentes, a los que (todavía) permanece vinculado”[8] (la tradición). Ese alguien es la mujer que toma la decisión de abortar y así funda su futuro: sobreponiéndose a la seducción de consagrar el pasado ancestral como destino. Espera, tiene la esperanza de que ella podrá escapar a la mimesis de la femineidad que la precede, e inventar una nueva forma de habitar su cuerpo y su genealogía, en la que se reconozca y se habilite para cursos de acción individual y propia. Busca la felicidad fuera del estereotipo.
Que el aborto sea un síntoma social, significa que este hecho, comprobable y cuantificable, demanda una interpretación. Desde luego que una interpretación desde los discursos que teorizan lo social, pero aún más, del sujeto (¿la sujeta?) que lo asume como acto propio. Se des-sujeta (podríamos hacer una serie de juegos con esta “a” que se pierde, se desata, se suelta). Y queda disponible para crear otra significación para su vida. No necesariamente una “buena”, pero sí una oportunidad (¿nueva?) para crear una historia propia, aunque no necesariamente llegue a hacerlo. Hay que decir que este es un arduo trabajo y suele requerir un diálogo con interlocutores/as dispuestos/as a facilitar la expresión y reflexión honesta y no a impedirla bajo un discurso culpógeno y pastoral (en el sentido de volverla al redil). Si para muchas es la primera decisión de su vida que las recorta como sujeto, lo mismo puede predicarse de la decisión de maternidad, cuando se desea y se acepta, es decir cuando es decidida con libertad en el contexto de conflicto que habitualmente encuentra o crea la noticia del embarazo, tanto para la mujer, como para su pareja y su descendencia, si las tiene. Esta(s) decisión(es) son siempre performativas: crean una nueva figura en su biografía. Es la figura de alguien que realiza un trabajo de pensamiento, en el que objetiva su situación (diría Simone de Beauvoir) y discierne –opina, (diría H. Arendt) – qué puede elegir mantener y qué puede elegir perder. Pensamiento situado (diría Donna Haraway) que reconoce su parcialidad y declina la ominipotencia de poder realizar todos sus deseos.
Un nacimiento se anuncia. Cuando no es el de un niño o niña, será el de una mujer que le dice no a su determinación por los avatares biológicos de su función reproductiva, ya no más capturada sin remedio por las alternativas de su sexualidad. Tanto la mujer como su entorno tienen que asumir los efectos. Por supuesto que no en el mismo grado, ni de la misma manera que ella. La decisión moviliza las relaciones más íntimas y significativas, públicas y privadas, y mientras se entablan nuevos diálogos, se cierran otros.

6. Cuando el embarazo no deseado (involuntario, inoportuno, inadecuado) es el problema, el aborto es la solución. En muchas culturas, no sólo en el mundo occidental y cristiano (USA; UK; Francia, Italia, España; Alemania, Bélgica, Holanda, Portugal, Sudáfrica, etc.) esto está instituido.
Las mujeres ashanti de África Occidental, ven el aborto como un deber si el embarazo ocurre en circunstancias inadecuadas, y son culpadas si no abortan cuando ha habido un error: el compañero, el momento, la falta de consumación de ciertos rituales, obligan al aborto. No es el aborto lo que está mal, sino que se trata de un embarazo equivocado, no viable. Si no lo interrumpen, se sienten culpables y en deuda con la sociedad. En un marco cultural como el nuestro, el aborto crea culpa, y en otro, la elimina. La cultura Wichi no admite hijos ilegítimos: éstos se deben abortar. Lo mismo ocurre con el primer embarazo, cuyo aborto prepara para el próximo, ya sí destinado a completar su desarrollo. En algunas culturas las mujeres abortan cuando pelean con el marido, en otras cuando las abandona. [9]
Vemos que tampoco el aborto tiene un significado universal, más allá de las singularidades individuales: lo que una cultura prohibe, otra lo prescribe.

7. El acontecimiento previo al aborto suele ser una relación sexual en la que existe algún nivel de de-subjetivación, compulsión o coerción. El olvido del método anticonceptivo o la desestimación de la potencia generativa propia o la del partenaire, el sometimiento a la violencia manifiesta, o al maltrato latente auto o heteroinfligido, por ejemplo, no cuidarse el cuerpo y el futuro, la ilusión de que un bebé permita salir de la soledad y la orfandad real o vivenciada, la llegada de la edad madura, los abandonos afectivos, pueden dar lugar a la temida situación de un embarazo inesperado y sintomático.
Todas estas contingencias indican que aunque hubiera circunstancias óptimas de cobertura anticonceptiva que los disminuyan, los embarazos involuntarios ocurren y ocurrirán. Y que por lo tanto, es necesario que el recurso al aborto sea legal, para que, al mismo tiempo que disminuye su práctica, como señalan investigaciones serias[10]con registros durante décadas desde la legalización del aborto en países europeos, sea también seguro y no ponga en peligro la vida y la salud de las mujeres y sus familias.
¿Quién debería hacerse responsable por el costo en vidas de mujeres que mueren por causas evitables en el trance de abortar? Sobre estas “desaparecidas” de la democracia, cuyos derechos humanos no se protegen, no hay responsabilidad establecida. La debilidad de las políticas públicas dirigidas a garantizar la salud y los derechos reproductivos y sexuales, con exiguos presupuestos y escasa voluntad política, no permiten su eficaz funcionamiento. Durante el año 2009 el Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable, contó con un presupuesto de 35 millones de pesos, cuando se estima que el mercado del aborto clandestino en nuestro país mueve alrededor de mil millones de pesos anuales.
En julio de 2010, ante la desmentida del anuncio hecho por la delegación oficial argentina en la CDH de Naciones Unidas, de la firma de la resolución ministerial acerca de la Guía Técnica para la Atención de los Abortos No Punibles, la Campaña por el Derecho al Aborto publicó una declaración que decía:
“Es responsabilidad del Estado y sus gobiernos proteger la vida, tanto de los ciudadanos, como de las ciudadanas. Mantener la ilegalidad del aborto es condenar a las mujeres al circuito millonario del aborto clandestino y también a la muerte o la enfermedad. Este país y esta democracia tienen una enorme deuda con los derechos de las mujeres, en particular con el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos.” (…) “Instamos a no hacer primar en materia de políticas públicas sus definiciones personalísimas por encima de un derecho humano y de ciudadanía de las mujeres; a escuchar el silencioso y paradójicamente ensordecedor ruido de ese medio millón de mujeres que aborta cada año en este país. Las creencias particulares de quienes gobiernan y legislan en el país, no pueden ser aplicables al conjunto de la ciudadanía.
No hay ni habrá democracia sustantiva, mientras el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos, sea vulnerado por un Estado incapaz de avanzar en la definición de políticas públicas laicas.
El derecho de las mujeres a decidir sobre nuestros cuerpos y nuestras vidas de manera autónoma y responsable, y a acceder a la posibilidad de abortar voluntariamente en condiciones legales, seguras y de gratuidad, forma parte de la aspiración a una vida digna y plena para las mujeres, una vida que no debiera verse amenazada sino garantizada por los Estados, sus funcionarias y funcionarios, protegida y promovida por médic@s y jueces, trabajador@s de la salud, del poder judicial, de la educación, etc. 
Quienes niegan el derecho al aborto legal, no hacen más que promover su clandestinidad, pronuncian un voto de muerte para las más pobres y niegan la condición de ciudadanía plena para las mujeres. Nuestra sociedad viene demostrando capacidad y madurez para afrontar el desafío de discutir y aprobar una ley que garantice esta práctica en hospitales públicos, de manera segura y gratuita. Habrá que ver si los y las representantes en el Congreso de la Nación y en los órganos de decisión de este país están a la altura este histórico reclamo y de ampliar a todas las mujeres los derechos que hoy otorga a algunas su mayor poder adquisitivo.
Argentina es el primer país en Latinoamérica que aprobó el matrimonio igualitario, el que actualmente lleva adelante juicios y manda a la cárcel común a los militares de la dictadura, el que busca la verdad sobre los hijos e hijas de desaparecidos y desaparecidas apropiados ilegalmente, habrá que ver si está dispuesto también a figurar entre los que reconocen el derecho elemental de las mujeres a decidir sobre nuestros cuerpos, primer territorio para el ejercicio de soberanía. Habrá que ver si su presidenta, sus gobernantes y legisladores/as y su democracia están dispuestos a que los derechos humanos contemplen de una vez por todas las necesidades particulares de las humanas.
Exigimos:
1. Inmediata la sanción de una ley que despenalice y legalice el aborto en Argentina.
2. La aplicación efectiva del Artículo 86, del Código Penal.
3. La plena vigencia y aplicación de la Ley Nacional de Educación Sexual Integral (Ley 26.150) y de los programas de salud sexual y reproductiva con presupuestos adecuados.
Argentina, Julio 25 de 2010”

8. La apelación a la vigencia de la ley, indica la presencia de una cultura de los derechos y la ampliación de la democracia política y social. Que el paradigma de los derechos humanos permee todos los discursos tiene efectos evidentes en las demandas políticas del movimiento social de mujeres. Las mujeres de los 60’s y 70’s, cuyas luchas se presentan como modelo de militancia, hablaban de “liberación sexual”. Sin embargo, el término que ha prevalecido y se sostiene en el discurso actual, como resultado de las luchas emancipatorias por la autodeterminación, no es el de “libertad reproductiva”, propio de la política feminista de los años 70’s y 80’s, sino el de “derechos reproductivos” que marca que la sexualidad ha entrado en el espacio de las regulaciones legales que el estado debe garantizar.

9. En julio de 2010, la consultora Ibarómetro realizó un sondeo en todo el territorio nacional para evaluar la opinión de los y las argentinas sobre el tema del aborto y su despenalización. Los datos arrojados sostienen que: casi un 60% de los argentinos no está de acuerdo con penalizar a una mujer que se realizó un aborto. En el área Metropolitana este porcentaje llega al 70% de las personas entrevistadas y en el llamado “interior” ese porcentaje alcanza al 49,9%. Además, un 58,5% cree que las mujeres tienen el derecho de interrumpir su embarazo conforme a sus necesidades y convicciones personales[11]. Además de la cuantificación de la opinión pública, se trasunta en esta encuesta la elaboración pública de la información difundida a lo largo de los años de campaña. No es vano que cuando hablamos del derecho al aborto, nos apoyemos en la práctica masiva del procedimiento: es el suelo de transgresión muda del mandato de maternidad por parte de las mujeres de todas las condiciones, la fuerza social en la que se afirma nuestra defensa de estos derechos.
La prohibición resulta ineficaz porque hay un sujeto que resiste –muchas mujeres y cada una – que denuncia que prefiere vivir la condena (social o judicial) por el aborto, que la condena a una maternidad desdichada. Es esta posición subjetiva, sostenida por el cuerpo de las mujeres, por su experiencia histórica, la que ingresará legitimada al código legal cuando se consiga cambiar la ley.
10. La transgresión es fecunda cuando una mujer puede incluirse como sujeto del acto de interrumpir la gestación y reivindicarlo como derecho, incorporarlo a su historia como una decisión posible – que tiene, como toda decisión– consecuencias sobre el curso de su vida.
Incluso poder descartar un aborto, tiene otro valor si no se hace bajo el imperio del miedo a morir, o a la sanción penal. Ciertamente, el derecho diseña sujetos. Por eso, si hablamos de derechos, tenemos que considerar las dos acepciones de este término: como normativa (lo que debe o no debe hacerse, instancia del superyo), y como atributo de ciudadanía que otorga poder para legitimar los actos individuales. Sujeción y poder como efectos inescindibles del discurso legal.
Si el derecho habla del goce y disfrute de algo en tanto es, o puede ser, objeto de apropiación, de posesión, en este caso ese algo (reproducción, sexualidad) es el cuerpo en primera persona, mi cuerpo, la primera posesión de cada sujeto y las relaciones que ese cuerpo contrae con el cuerpo del (los) otro(s), tal como están reguladas en una forma determinada vínculo social. El derecho es siempre relación con otros, construcción cultural cristalizada pero no inmóvil, representación de los intereses y demandas de los diferentes actores sociales que adquiere diferentes formas según el desarrollo histórico de las formas de producción y sus correlatos ideológicos[12]. Néstor Braunstein menciona el esclavismo, el feudalismo y el capitalismo como distintas formas de apropiación del cuerpo del otro. Curiosamente, omite el patriarcado, que es el orden que atraviesa a todos los mencionados. 
El derecho es el discurso que regula las restricciones impuestas al goce de los cuerpos: el contrato social. Indica entonces qué es lícito hacer con el cuerpo propio y con el de los demás. Son estas regulaciones las que nos enfrentamos cada vez que nuestras prácticas del cuerpo transgreden las normas establecidas y presionan sobre los límites que éstas han impuesto a nuestro goce, cuando nos “desclasificamos”.
Y es a partir de este des-orden que se produce el concepto de derechos reproductivos y derechos sexuales, que históricamente surge de las luchas de las mujeres por su libertad sexual. Cuando se trata de las mujeres heterosexuales que viven según las normas de las culturas patriarcales, la libertad sexual incluye la libertad reproductiva.
El feminismo de habla inglesa pasó del paradigma de la libertad reproductiva (reproductive freedom), en los mediados del siglo XX, al de los derechos reproductivos (reproductive rights), en un claro deslizamiento semántico que acompañó la institucionalización del acceso a los recursos de anticoncepción hormonal científica. Este avance en la apropiación por parte de las mujeres de los conocimientos tecnológicos que formaron parte del proyecto de dominio científico de la fertilidad femenina por parte del establishment patriarcal-capitalista-colonial, fue llamado por Geneviève Fraisse “el habeas corpus” de las mujeres. Hay que señalar que para historiadores de la talla de E. Hobsbawm, y teóricos como Norberto Bobbio, fue la única revolución triunfante del siglo XX. “El desarrollo del movimiento feminista cuestiona ‘naturalmente’ las concepciones tradicionales de revolución y despliega la reforma en todos sus grados, desde la más tibia a la más radical, dado que el conflicto de género no puede resolverse en el triunfo de uno de sus términos, porque sería el remedo especular y extremo de la dominación que pretende subvertir. La radicalidad de sus producciones se manifiesta en la erosión del suelo ideológico en el que se sustenta la distinción de género y la producción de nuevas significaciones para los términos iniciales del conflicto.”[13] De eso se trata cuando se reclama el derecho al aborto, demanda radical en el sentido que conceptualizan C. Marx y Agnès Heller: son las que para poder ser satisfechas requieren un cambio de raíz en los vínculos sociales del sujeto que las formula, y por lo tanto, del sujeto mismo. La mujer sujeto de sus decisiones sobre su maternidad, agente de su biografía, ni determinada biológicamente, ni penada por no gestar un alguien imposible por no tener su consentimiento.

12. Para que el hijo exista, el embrión –ese extraño- debe ser humanizado por el deseo de la mujer, que entonces sí, se vincula como madre con ese ser al que nombra hijo/a, parte del cuerpo propio y al mismo tiempo ajeno. La madre es aquella cuyo deseo hace del embrión/feto una persona. El vínculo no puede ser humanizado desde otro lugar: la bendición de la iglesia solo es eficaz mediatizada por una mujer que la pide y la cree. El deseo del Otro (sea el del genitor, la cultura ambiente del grupo social, el discurso médico de la fisiología sexual y su oferta tecnológica) debe pasar por la instancia de ser incorporado por el yo de la mujer que se asuma madre. Una de las formas del trabajo civilizatorio que prescribe la máxima freudiana “Donde Ello era, el Yo debe advenir.” La elaboración del hecho traumático del embarazo inesperado, cuando tiene éxito, permitiría alojarlo en la trama representacional del yo de la mujer y tomar una decisión sobre su potencialidad para devenir madre, adoptando, o no, ese embarazo.

13. ¿Qué afirma una mujer en el acto de abortar?: “Esto no es un hijo para mí.” Y lo dice en un momento en que ha desarrollado y elaborado el conflicto ético provocado por un embarazo involuntario. La ley penal restrictiva reduce a la insignificancia el deseo y la capacidad ética de las mujeres para decidir sobre sus embarazos: estos siempre deben ser aceptados, es un mandato social que desconoce que existen condiciones en las que las mujeres pueden y desean hacerse cargo de transformar en un hijo un embarazo y que existen condiciones en las que no. Los embarazos involuntarios ocurren en un cuerpo femenino de-subjetivado por causas variables, y con variable peso de la violencia física o simbólica implicada: la coerción directa o indirecta, el apasionamiento sexual irreflexivo, la ignorancia, la violación, la ineficacia de los MAC, las relaciones de poder desfavorables en la negociación del coito y la prevención del embarazo, la variabilidad de los eventos hormonales, la inestabilidad emocional, las carencias materiales. Todas circunstancias en las que el sometimiento a órdenes causales heterónomos, se “castiga” con el embarazo[14]. Se podría decir que el aborto es el rechazo del embarazo como castigo, de la maternidad como destino inexorable, del sacrificio como pauta obligada del comportamiento femenino. Recupera la agencia de la mujer sobre su vida y su sexualidad. Asume responsabilidad por lo que le ha ocurrido y lo que le puede ocurrir. Afirma también que ha tenido relaciones sexuales sin que su objetivo sea la reproducción. La decisión de abortar subraya –a alto costo – la dimensión del derecho al placer sexual y a un proyecto de vida en el que las decisiones sobre la fecundidad sean producto de un proceso de significación deseante y de un juicio ético conciente.
La maternidad por elección, que es la maternidad deseada de las humanas, implica obligatoriamente que esté habilitada la opción de no elegirla. El derecho al aborto es la contraparte lógica de una maternidad elegida y responsable.
Buenos Aires, 21 de marzo de 2011.
[1] Me refiero específicamente a ella porque es la corporación religiosa que detenta mayor poder político en nuestro país y la interlocutora temida en todas las instancias de gobierno. MR
[2] Rosi Braidotti , Sujetos nómades, Paidós, Buenos Aires, 2000, p.27; p 31.
[3] Poco tiempo antes había aparecido una solicitada de la Comisión por el Derecho al Aborto.
[4] La tragedia de la muerte materna vuelve a ser noticia, dice Mariana Romero[4] en el 2010 “(con una tasa de 5,5 muertes por 10 mil nacidos vivos, superior a la del año anterior de 4,0). En primer lugar, porque el número absoluto de muertes maternas aumentó (a 410), no sólo por las mujeres embarazadas afectadas por la Gripe A H1N1 que fallecieron, sino también por las otras causas. En segundo lugar, porque aún si no se consideran estas muertes de mujeres, la razón de mortalidad materna continúa sin mostrar cambios. Y en tercer lugar porque cuando se sustraen las mujeres fallecidas por enfermedades del sistema respiratorio, la proporción de muertes maternas atribuibles al aborto vuelve a alcanzar los niveles históricos (28 por ciento) y es nuevamente la primera causa de muerte materna, como desde hace tres décadas.  (…) a medida que los países amplían las causales para que las mujeres accedan a un aborto legal y seguro, las tasas de mortalidad materna disminuyen.” Mariana Romero, Investigadora del Cedes e integrante del Observatorio de Salud Sexual y Reproductiva, Diario Clarín, nov. 2010
[5] En 2011, en el Día de la Mujer, el informe especial de TN es sobre “el aborto como deuda de la democracia”: el lema de