martes, 29 de marzo de 2011

El Feminismo no es sólo cosa de Mujeres

Publicado en http://letercermonde.comPor Provensín >> provensin@letercermonde.com
Un profesor que tuve en el colegio recurrentemente enunciaba la siguiente frase: la liberación de las mujeres de las ataduras machistas está sólo en manos de las mujeres. O algo así, pero esa era la idea seguro.
La bronca que me daba cada vez que decía eso. Yo pensaba: todo bien que empecemos por nosotras, pero ¿por qué los varones no pueden/deben participar del proceso? O lo que es peor, ¿cómo vamos a transformar democráticamente algo que es relacional sin incluir a alguna de las partes? Manteniendo el binomio varón/mujer, ¿por qué sólo la mujer debe revisar su lugar? ¿Y los varones? ¿Tan felices están con su dominación masculina? ¿Deben quedar excluidos de la posibilidad de repensarse? ¿Por qué siempre aparecen como el eslabón perdido cuando hablamos de estrategias para exterminar la violencia de género?
Un día, y de la mano de un grupo de varones que vienen trabajando hace rato, se hizo la luz y se contestaron algunas de esas preguntas. En este caso llegó hasta mí un documento donde se planteaban por qué los varones deben involucrarse en la lucha por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito. El Colectivo de Varones Antipatriarcales argumenta de manera muy clara la posibilidad de que los hombres no sean lo que se dice que deben ser. Se interpelan y buscan interpelar, en este caso a través de su participación en la campaña por el derecho a decidir la interrupción voluntaria del embarazo, y haciendo extensiva esta reflexión a toda la relación de género que mantiene la desigualdad entre varones y mujeres y la posición de superioridad de los varones producto de la asimetría de poder (en este contexto, es muy interesante el planteo sobre la irresponsabilidad de los varones en el cuidado sexual y las prácticas de riesgo que conlleva).
Los varones también son constreñidos por una masculinidad que también es dictada por el patriarcado. ¿Qué pasa si la dominación es masculina pero yo no quiero ser dominador/dominante? ¿Y si quiero habitar mi “ser varón” de una manera distinta? ¿Todo es privilegio para un macho hegemónico? Esas podrían ser algunas preguntas.
En la declaración, los Varones Antipatriarcales cuestionan la estructura de dominación y ofrecen argumentos que invitan a desandar la masculinidad asumida, porque en este juego de roles adjudicados y adquiridos –y no dados biológicamente- es posible salirse del casillero y deconstruir los estereotipos que limitan las potencialidades humanas. Es posible buscar una opción no violenta y encontrar la libertad en la plena elección de lo que queremos ser y multiplicarla con la de lxs otrxs.
Luciano Fabbri del Colectivo nos cuenta que la recepción del documento es muy buena, que ya recibieron más de un centenar de adhesiones de compañeros periodistas, docentes, estudiantes, profesionales e integrantes de organizaciones sociales. Cuentan, como preveían, con las compañeras como agentes de multiplicación motivando a que los varones se posicionen. Para ellos esta declaración es un paso inicial en la instalación del debate; también se proponen sumar compañerxs y llevar adelante actividades concretas para cobrar visibilidad pública como parte de esta lucha, realizar talleres de reflexión para poner en cuestión esas masculinidades asumidas y generar un espacio de contención, porque existen casos de varones que quieren apoyar a sus compañeras y no encuentran el lugar dónde asesorarse, como dice Lucho.
Celebramos su iniciativa, los felicitamos por su fundamental tarea y compartimos el mail donde reciben adhesiones: varonesxelabortolegal@gmail.com (con nombre, apellido, DNI y organización/profesión/institución).
Les recomendamos leer y compartir el documento que es en su totalidad muy claro, reflexivo y conmovedor; no te deja quietx, no se lo pierdan.

sábado, 5 de marzo de 2011

"Hay que despenalizar el aborto para garantizar la equidad económica"

Por Pastor Frank de Nully Brown *
Publicado el 4 de Febrero de 2011 en Las 12/ Página 12.

El tema de la despenalización del aborto, que será motivo de debate en el Congreso Nacional, exige desde nuestra fe cristiana una profunda y sincera reflexión que contribuya a la valoración de la vida y al respeto y dignidad de todos los seres humanos en nuestra sociedad. Limitar la discusión de la despenalización del aborto a una puja entre quienes están a favor y en contra de la práctica es trivializarla: nadie puede estar a favor de la interrupción de una vida. Pero esta problemática va más allá de esta falsa polarización: la mujer que busca abortar lo hace con angustia y tristeza. La comunidad tiene que asumir esta realidad no escondiéndola, sino sacándola a la luz.
Una reflexión pastoral debe abordar su tratamiento considerándolo en todas sus dimensiones físicas, sociales, éticas y espirituales. El aborto es un problema social que debe ser considerado en relación con el contexto social en el cual ocurre. Nuestra sociedad carece de una adecuada educación sexual, planificación familiar e igualdad de género, lo que contribuye a que se multipliquen los embarazos no deseados. Por otro lado, el aborto se ha constituido en un verdadero comercio, ya que, en la actualidad, la ley aprueba su práctica en forma muy restringida. Los sectores medios y altos de la sociedad pueden acceder a una atención clandestina segura, pero para muchísimas mujeres de limitados recursos, debido a prácticas no profesionales y riesgosas interrumpir la gestación implica atentar contra su propia vida. El Estado debe intervenir en dos sentidos: legislando la despenalización para evitar también la muerte de las madres y garantizando condiciones de equidad económica, educativa y sanitaria para que el aborto no sea una opción.
La realidad del aborto no se resuelve penalizando a la mujer que lo practica y dejando de lado la responsabilidad del varón. Porque el problema no es sólo de las mujeres, es un problema de todos. Poner el tema en su adecuado contexto lleva a considerar el reclamo de las mujeres a decidir sobre su propio cuerpo y, por otro lado, a abordar el sufrimiento de muchas mujeres desprotegidas.
Por eso, despenalizar el aborto puede ayudar al diálogo que contribuya a la edificación de nuestra sociedad. Cada víctima del aborto no puede convertirse en un número más porque es alguien a quien Dios ama y a quien también nosotros debemos amar profundamente. Esconder nuestras prácticas culturales de abortos clandestinos no ayuda a enfrentarlas y a tomar decisiones inspiradas en la libertad y la dignidad de las personas.
“Nosotros amamos a Dios porque El nos amó primero. Si alguien afirma ‘Yo amo a Dios’, pero odia a su hermano es un mentiroso: pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, no puede amar a Dios, a quienes no ha visto” (1 Juan 4:1920).
* Obispo de la Iglesia Evangélica Metodista Argentina.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Intervención en la Jornada Ningún Femicidio Más! Ni una Mujer Menos! en Fac. de Trab. Social


El jueves 24 de febrero se realizó una Jornada a 4 años del Femicidio de Sandra Ayala Gamboa, en la Facultad de Trabajo Social, organizada por la Agrupación Estudiantil "26 de Junio". Compartimos Panel con las compañeras de la Colectiva Feminista "Las Furiosas" y las compañeras del Espacio de Mujeres del Frente Popular "Darío Santillán". El tema fue el femicidio y la trata de mujeres. Compartimos cómo se trabajó todo este tiempo en la Asamblea Justicia por Sandra y la responsabilidad de los varones en de la violencia ejercida hacia el cuerpo y las subjetividades de las mujeres.